En algo hay que estar de acuerdo, dentro de las cosas desagradables y estresantes, una de las peores es cuando el hijo mayor comienza el proceso de postulacion a los colegios. En nuestro caso, no le tenemos mucha fe a Matito, por lo que decidimos postularlo a 5 colegios, lo cual es todo un record si pensamos que la mayoria de la gente postula a sus hijos a uno o a lo mas a dos colegios.
Comenzamos con un cotizado colegio de La Dehesa. Llego el primer dia en que se abren las inscripciones a la 8:30 y cual fue mi sorpresa al ver que habia una fila como de 40 personas. Les pregunto: esta es la fila para las inscripciones? Si , me contestan varios papas muy amablemente. Ahà me quedo y decido esperar, pasa una hora y media hasta que finalmente me atiende una senora muy amable que me da una hora para entrevista a la cual debemos ir mi marido y yo, pero antes debemos llenar tremendos cuestionarios cada uno por separado y devolverlos antes de la cita recien concertada. Le agradezco mucho a tan gentil dama y me retiro con mis cuestionario, sin antes despedirme de los papas que quedaban en la fila y desearles cinicamente que tuvieran buena suerte.
Al subirme a mi auto, antes de partir, decidi mirar los cuestionarios. Tenian preguntas realmente dificiles: como se define usted como persona? Que tipo de familia son? Que experiencia religiosa ha tenido ultimamente? Como quiere ser en 20 anos mas?...Me quedo pensando y creo que no se ninguna respuesta, como los voy a llenar, y peor aun, como voy a hacer que mi marido los llene.
Antes de pasarle el cuestionario, decido llenarlo yo primero, pero entre los gritos de Matito y los llantos de Ricardo, la tarea se me pone muy cuesta arriba y me empieza a doler la cabeza, asi que decido descansar un rato. Cuando llega Matias, decido prepararlo y le digo: hay que llenar unos cuestionarios muy largos, eso si, no le paso el cuestionario si no hasta el dia siguiente, cuando al verlo y leerlo empieza a alegar como loco y dice que es una tontera y comenzamos a discutir hasta que finalmente accede a llenarlo. Al dia siguiente le reviso su cuentionario y esta casi entero en blanco, me da mucha rabia y cuando llega le digo que tiene que contestarlo entero y que yo le voy a ayudar, al final cumplimos con la tarea.
Luego, viene algo peor: la entrevista. Vamos con Matias y como es nuestra primera entrevista llegamos muy adelantados, los dos con nuestras mejores pintas “casual”. Despues de un rato nos hacen pasar y comienza la tortura: una hora y un poco mas de preguntas existenciales en las cuales nos vemos constantemente acorralados, en donde yo miro a Matias esperando que conteste algo que nos salve, ya que mas que mal el es el inteligente de la familia. Finalmente se acaba y nos vamos con una horrible sensacion, definitivamente nos fue muy mal, y mas encima nos dicen que hay 7 vacantes para 100 postulantes. La cosa se ve bien dificil.